Seguramente has escuchado que, en determinados lugares, con unas características específicas pueden aparecer plagas. Esto llega a ser perjudicial para la salud y para el entorno en el que sucede, por lo que realizar un control de plagas efectivo es fundamental. Una plaga es un conjunto de organismos que pueden ser animales o vegetales y que atacan cultivos y plantas. Algunas de las plagas más comunes que encontramos son los insectos, sobre todo las termitas, las cucarachas y las pulgas. Es importante saber controlarlas, ya que no solo afectan a las plantas si no que también pueden ser un problema de salud para las personas y pueden llegar a dañar instalaciones. 

El control de plagas es la solución más eficaz que existe para acabar con este problema. Se necesitan unos conocimientos base para identificar la plaga que tenemos delante y así saber cómo actuar frente a ella.

¿Cómo llevar a cabo un control de plagas efectivo? 

El proceso de un control de plagas requiere una serie de pasos para que la actividad sea efectiva y termine totalmente con el problema. 

Identificar el tipo de plaga, fundamental para el control de plagas

El primer paso para un control de plagas es la identificación. Hay que identificar de qué tipo de plaga se trata para poder hacer un diagnóstico acertado y encontrar los métodos más efectivos para ese tipo de plaga determinado. Una vez que hemos identificado el tipo de plaga, lo siguiente es plantear las posibles acciones que se pueden llevar a cabo para erradicar la plaga. Esto requiere también de un continuo seguimiento para comprobar que el método aplicado es el correcto.

Analizar por qué existe una plaga en el edificio

El segundo paso que se debe seguir en el control de plagas es el análisis de la plaga. Esto consiste en averiguar por qué existe esa plaga en ese lugar y así poder establecer una estrategia correcta en función de las respuestas obtenidas. 

Eliminar las fuentes de comida, agua y refugio de las plagas, importante en el control de plagas

Un paso imprescindible para acabar con los problemas de plagas es terminar con las posibles fuentes de alimento y de agua. También se debe tener cuidado con aquellos lugares que resultan ser refugio para los organismos como son las camas para las chinches, las plantas o las humedades. Por otro lado, en industrias alimentarias se deben llevar a cabo precauciones que no permitan la aparición de plagas debido a la exposición de los alimentos. 

Seleccionar el mejor tratamiento

Dependiendo de la plaga que exista, hay cuatro posibles procedimientos a seguir para el control de plagas que son los siguientes:

  • La desinfección. Este es un proceso que puede ser químico o físico por el cual se limpia una superficie. Con esta técnica conseguimos destruir los microorganismos que existen. Está pensado para ser empleado en lugares frecuentados como pueden ser los colegios u hospitales.
  • La desinsectación. La desinsectación es el proceso de eliminación de insectos y otros artrópodos que pueden ser considerados plagas, mediante el uso de diferentes técnicas y productos químicos. Este proceso es comúnmente utilizado en diferentes ámbitos, como la agricultura, la industria alimentaria, la salud pública y el control de plagas en hogares y edificios. La desinsectación es importante para prevenir la propagación de enfermedades y daños a los cultivos y las propiedades.
  • La desratización. El objetivo de este proceso es acabar con los roedores. Se puede realizar de una manera pasiva sobre todo en lugares como hogares o locales y de una manera activa con productos químicos.
  • Fumigación. En este tratamiento utiliza agentes fumigantes que son efectivos para terminar con microbios e insectos.  

La selección del tratamiento es importante porque nos permite emplear los productos y técnicas adecuadas en los lugares correctos. Esto nos sirve para descartar los métodos que no funcionan y sustituirlos por otros que pueden ser efectivos con el problema. 

Emplear pesticidas de forma segura y correcta en el control de plagas

Los productos químicos que se utilizan para desinfectar en el control de plagas son peligrosos para la salud si no se saben emplear de manera correcta. Es esencial protegerse antes de utilizar uno de estos productos o contar con un especialista que sepa todos los peligros que conllevan. Las empresas de control de plagas pueden ayudarte en esta tarea y garantizar que las condiciones sean seguras a la vez. 

Supervisar y monitorizar cómo evoluciona la plaga en el edificio

El control de plagas es un proceso que debe ser continuo ya que puede ser algo que se repita y, por eso, es necesario supervisar las instalaciones y los focos en los que han surgido las plagas para que no sigan activos. La manera de llevar a cabo la supervisión es mediante la visita presencial al lugar en el que ha ocurrido la plaga. Lo ideal es seguir cada dos semanas la evolución del tratamiento para poder realizar cambios y ajustes que sean necesarios. También favorece la actuación inmediata en caso de que la plaga no sea controlada como se esperaba. 

Las plagas pueden ser de diferente origen, pero siempre suponen un problema. Dependiendo del lugar en el que aparezcan, se pueden ver afectados cultivos y plantas o incluso las personas. Para erradicar este problema es necesario seguir una serie de pautas que favorezcan la desaparición completa de la plaga y así evitar posibles consecuencias. La mejor manera para acabar con esta situación es contar con una empresa de control de plagas para tu negocio que sea eficaz y desde Klearfy ofrecemos los mejores servicios para empresas en Madrid. Ponte en contacto con nosotros si quieres recibir más información.